
P&G admite la experimentación animal con cobayas, conejos, hámsters, hurones, ratas y ratones “para la seguridad de sus productos”, y que los gatos y perros son usados en experimentos para la comida de perros y gatos.
P&G admite que experimenta con cobayas, conejos, hámsteres, hurones, ratas y ratones “para la seguridad de sus productos”, y que los gatos y perros son usados en experimentos para la comida de perros y gatos. P&G son muy reservados en sus test de toxicidad, donde los animales son forzados a ingerir agentes químicos, se les frota sobre su piel en carne viva o se les echa en forma de gotas en los ojos. Otros experimentos brutales incluyen forzar a los animales a inhalar químicos o se les inyectan sustancias en sus narices.
A continuación ofrecemos algunos ejemplos de experimentos documentados en revistas de investigación veterinaria:
La mayoría de estos experimentos no hacen referencia a lo que sucedió a los animales después de los experimentos. Animales con complejos problemas médicos, que les faltaba una gran parte de los intestinos, o que se les veía forzados a desarrollar alergias crónicas, fueron todos manipulados para aguantar una vida de incapacidad y sufrimiento.
Fuente: IAMSKILLS.COM (In Defense of Animals)IAMS y Eukanuba son marcas de P&G en comida para perros y gatos. En mayo de 2001, la organización británica Uncaged sacó a la luz horrorosas muestras de gatos y perros usados y asesinados en experimentos para IAMS/Eukanuba en primera página de la prensa inglesa. Ahí se demostraba como habían sido utilizados animales perfectamente sanos, y se les causaron: fallos de riñón, obesidad, malnutrición, daño de hígado, reacciones alérgicas severas, inflamación de estomago, diarrea, problemas de piel, lesiones y otras condiciones dolorosas. Muchos de estos animales murieron como resultado de estos experimentos o fueron asesinados y cortados en pedazos para estudios de tejido.
Resulta igualmente injustificado hacer sufrir a ratones que a gatos; a conejos que a perros, pero la “empatía social” existente para con perros y gatos motivó que IAMS anunciara que no se usarían estos animales en sus experimentos. Pero en 2003 un investigador de la organización norteamericana PETA ofreció al mundo nuevas pruebas de que la experimentación con dichos animales continuaba y así ofreció las siguientes pruebas:
El investigador documentó el asesinato de 27 de los 60 perros usados en un procedimiento que incluía cortes de músculo de sus patas.
Un perro sufrió durante 11 días antes de morir después de haber hecho experimentos de cirugía.
La veterinaria afirmo al investigador que el laboratorio tiene una máquina de rayos X datada en 1960 y que el director del laboratorio prefería matar, antes que tratar con animales con los huesos rotos.
Otro perro usado en los estudios metabólicos fue desangrado en el laboratorio con el fin de vender su sangre a otras compañías aunque los estudios no pidieran extracciones de sangre.
El director del laboratorio mandó a los veterinarios técnicos que operaran la garganta de todos los perros de Iams ya que le estaban molestando sus ladridos desesperados pidiendo atención.
Los perros y gatos se vuelven locos y agitados por en confinamiento, en construcciones-calabozo carentes de ventanas.
Fue encontrado un perro muerto en su jaula, desangrado por la boca.
Crueles estudios hechos por Iams incluían meter largos tubos por la garganta de los perros para forzarles a ingerir aceite vegetal.
Los perros de Iams sufren un importante problema de acumulación de sarro en sus dientes algo doloroso para comer. Los gatos se mantienen en un una habitación de bloques de hormigón con toscas tablas de madera. Una de las tablas cayó sobre un gato matándolo. El director del laboratorio aún no había cambiado las tablas cuando el gato fue aplastado, las cambió cuando le dijeron que el laboratorio iba a ser inspeccionado, porque el sabia que eran ilegales.
Dan Carey un directivo de IAMS ha afirmado que el no ve problema alguno que en perros y gatos pasen sus vidas enteras metidos en cajas para ser luego usados en experimentos.
Fuente: People for the Ethic Tratment of AnimalsP&G esta trabajando en la creación de pequeñísimas partículas que pueden penetrar la piel y el pelo en modos que las moléculas naturales no pueden. Su intención es producir nuevos tipos de cosméticos y productos para el cabello. Dentro de cada bote de aceite de Olay para protección Solar hay un poco de estas partículas microscópicas. P&G usa animales para la experimentación de estas micro partículas.
Un estudio publicado en diciembre de 2005 revelo como mil hámster, ratones y ratas fueron asesinados en un experimento donde se les introdujo en una caja sellada y se les forzó a respirar aire contaminado con partículas de hollín. La idea era ver el daño que se creaba en los pulmones de los animales. Cuando los animales a los que se les había dado las mayores dosis fueron asesinados y diseccionados, sus pulmones tenían el doble de peso del normal. Durante estos experimentos, sufrieron persistentes y severos daño de pulmones, los cuales se dejaron sin tratar durante meses en muchos de los casos.
Varios animales murieron antes de que el experimento acabase debido a la falta de cuidado apropiado (como el ejemplo de nueve ratas a las que se les privó de agua). Los hámsteres enfermaron ya que se les encerró en jaulas de plástico a pesar de que los científicos sabían que esto podría dañarles.
P&G están haciendo esfuerzos en un Nuevo experimento animal para determinar lo venenosas que son las diferentes partículas microscópicas. A pesar de esto, ellos siguen diciendo que la experimentación animal se usa como último recurso.
P&G están implicados en la creación de ratones modificados genéticamente para crear nuevos modos de experimentar ingredientes que se usan en productos como líquidos de lavandería, lavavajillas, cuidado de la piel, productos para el cabello y otros cosméticos.
Los ratones han sido creados genéticamente para ser mas vulnerables al asma y daños de pulmón con el fin de experimentar la enzima de un detergente de P&G llamado “subtilisin”. La sustancia fue repetidamente inyectada en el cuerpo y nariz de los ratones, lastimando sus pulmones, llenándolos de sangre y provocando luego una neumonía.
Dieciocho ratas sufrieron daño en el hígado en experimentos de irritación de la piel con productos químicos que serian usados luego en cuidado del cabello y detergente suavizantes. El producto químico fue aplicado a las ratas y luego se les envolvió para evitar que se lamieran.
P&G ha experimentado sobre animales, repetidamente, un ingrediente llamado “NOBS” a pesar de que este químico se ha encontrado que es seguro en experimentos en humanos voluntarios y ha estado en uso durante varios años. Los dolorosos y letales experimentos de alergia en la piel, se llevaron a cabo en cobayas de la misma forma que experimentos letales se produjeron en ratones. Estos experimentos no eran necesarios y aun así P&G señala que la experimentación animal solo se lleva a cabo como ultimo recurso.